
La marcha avanzó desde Place Victor Hugo hasta el Trocadero y reunió a 2.000 participantes, según los organizadores.
Muchos portaban banderas de la monarquía iraní anteriores a 1979 con el emblema del león y el sol, y coreaban consignas a favor del regreso de la antigua familia real, encabezada por el príncipe heredero en el exilio Reza Pahlavi. Entre la multitud también se veían banderas israelíes y estadounidenses.
Oradores y manifestantes reclamaron un apoyo internacional más firme cuando las protestas en Irán entraban en su tercera semana.
Según los activistas, al menos 203 personas han muerto durante las manifestaciones, aunque la cifra podría ser mayor. Con el acceso a internet restringido dentro de Irán, quienes están en el extranjero temen que el apagón permita a las fuerzas de seguridad intensificar una represión violenta con escaso escrutinio.
