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El presidente de Taiwán, Lai Ching-te, prometió defender la soberanía de la isla autogobernada frente a las “ambiciones expansionistas” de China, días después de que Pekín concluyera unas maniobras militares con fuego real alrededor de la isla.
“Ante las crecientes ambiciones expansionistas de China, la comunidad internacional está pendiente de si el pueblo taiwanés tiene la determinación de defenderse”, dijo Lai en su discurso de Año Nuevo del jueves.
“Como presidente, mi postura siempre ha sido clara: salvaguardar firmemente la soberanía nacional, fortalecer la defensa nacional y la resistencia de toda la sociedad, y construir de forma integral un mecanismo eficaz de disuasión y defensa democrática“, añadió.
Los comentarios de Lai se produjeron días después de que China concluyera dos días de ejercicios alrededor de la isla con lanzamientos de cohetes, aviones y buques de guerra. Pekín había expresado su enfado por un proyecto de venta de armas estadounidense a Taiwán, así como por los comentarios del primer ministro japonés de que Tokio podría intervenir en caso de un ataque chino a Taiwán.
China considera Taiwán una parte escindida de su propio territorio y ha amenazado con anexionárselo por la fuerza si fuera necesario. Antigua colonia japonesa, Taiwán se gobierna independientemente del continente desde 1949, cuando el Partido Nacionalista perdió una guerra civil contra el Partido Comunista Chino y se retiró a la isla.
El discurso de Lai fue recibido con enfado en Pekín, donde un portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado calificó al presidente de “saboteador de la paz, alborotador y belicista”, según la agencia oficial de noticias Xinhua.
“No importa lo que Lai y las autoridades del Partido Democrático Progresista digan o hagan, no pueden cambiar el hecho de que Taiwán es parte de China”, dijo el portavoz Chen Binhua.
El líder chino, Xi Jinping, calificó de “imparable” la eventual anexión de Taiwán durante su propio discurso de Año Nuevo televisado el miércoles. La venta de armas prevista, valorada en más de 11.000 millones de dólares (9.300 millones de euros), es la mayor realizada hasta ahora por Estados Unidos a Taiwán. Incluye misiles, aviones no tripulados, sistemas de artillería y software militar.
Estados Unidos está obligado por sus propias leyes a proporcionar a Taiwán los medios para defenderse. En un comunicado emitido el jueves, el Departamento de Estado tachó las maniobras chinas de elevar “innecesariamente” las tensiones regionales.
Taiwán anunció el año pasado un presupuesto especial de 40.000 millones de dólares (34.000 millones de euros) para la compra de armamento, incluida la construcción de un sistema de Defensa aérea con capacidades de detección e interceptación de alto nivel denominado Cúpula de Taiwán.
El presupuesto se asignará a lo largo de ocho años, de 2026 a 2033, y llega después de que Lai ya se comprometiera a elevar el gasto en Defensa al 5% del PIB, como parte de su estrategia ante las amenazas de invasión de China. “Frente a las serias ambiciones militares de China, Taiwán no tiene tiempo que esperar”, declaró Lai.
Fuentes adicionales • AP
