
Publicado •Ultima actualización
En Dinamarca, muchas personas recurren a aplicaciones móviles para boicotear productos estadounidenses, como respuesta a los recientes comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre adquirir Groenlandia, un territorio danés.
Los compradores daneses han estado usando dos aplicaciones en particular para identificar productos fabricados en Estados Unidos y proponer alternativas locales, lo que ha disparado estas aplicaciones a los primeros puestos de las listas de descargas en Dinamarca.
Una de ellas, llamada UdenUSA o NonUSA en inglés, está escalando posiciones y es actualmente la aplicación más descargada del país, por delante de ChatGPT, en la App Store. La aplicación permite escanear productos para ver su país de origen. También ayuda a encontrar alternativas de países distintos a Estados Unidos y las añade a una cesta de la compra.
Los desarrolladores afirman que la aplicación no tenía como objetivo fomentar un boicot, sino ofrecer a los consumidores más claridad sobre sus compras. Otra aplicación popular es ‘Made O’Meter’, que actualmente ocupa el quinto lugar en la App Store del país nórdico.
“Depende de los consumidores lo que quieran hacer”, comentó Jonas Pipper, uno de los desarrolladores de ‘UdenUSA’, a la emisora pública danesa ‘DR Nyheder’. Los expertos señalan que es probable que los boicots en los supermercados tengan un impacto limitado, ya que en las tiendas danesas se venden relativamente pocos productos fabricados en Estados Unidos.
Solo alrededor del 1 por ciento del consumo de alimentos en Dinamarca proviene directamente de Estados Unidos, según Louise Aggerstrøm Hansen, economista de ‘Danske Bank’. Esto también dificulta la evaluación del efecto real de un boicot de este tipo, especialmente considerando la influencia de internet en la difusión de estas iniciativas.
Una vía para canalizar la indignación
Sin embargo, los investigadores señalan que estas aplicaciones pueden dar a los consumidores una sensación de control.
“Mucha gente ve las noticias, encuentra algo que no le gusta y se enfada. En este caso, se trata de nosotros mismos y de Groenlandia”, dijo a medios locales Pelle Guldborg Hansen, investigador en comportamiento de la Universidad de Roskilde. “Y entonces uno solo quiere hacer algo con su enfado, por pequeño que sea”, añadió.
Desde comienzos de enero, Trump ha reiterado anteriores sugerencias de que Estados Unidos debería adquirir Groenlandia. Desde entonces, responsables de Groenlandia, Dinamarca y Estados Unidos han mantenido reuniones y han descrito sus posiciones como estar de acuerdo en discrepar.
La semana pasada, miles de personas salieron a la calle en Groenlandia y Dinamarca en protestas contra cualquier intento de Estados Unidos de hacerse con la isla ártica.
