Estados Unidos anunció el pasado viernes que no permitirá que el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, viaje a Nueva York el próximo mes para asistir a una reunión de líderes mundiales en las Naciones Unidas. En esa cita, varios países, entre ellos algunos aliados de Estados Unidos, tienen previsto reconocer a Palestina como Estado. La revocación de los visados, que afectaría también a otros 80 diplomáticos palestinos, ha provocado la solidaridad de varios líderes europeos con Mahmud Abbas.
Entre los mandatarios europeos se encuentra el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien ha sostenido este sábado una llamada con Abbas. “Palestina tiene derecho a hacer oír su voz en Naciones Unidas y en todos los foros internacionales“, ha afirmado Sánchez, en una publicación en sus redes sociales. La revocación de los permisos de viaje impediría a los representantes palestinos participar en la próxima Asamblea General, que se celebrará del 8 al 25 de septiembre próximos.
Sánchez ha condenado el asedio de Israel sobre la franja de Gaza y el bloqueo a la entrada de ayuda humanitaria en el enclave, y ha exigido que se vuelva a permitir el paso de productos de primera necesidad para “aliviar el sufrimiento de la población”. “Los ataques a civiles en Gaza son inhumanos y deben cesar inmediatamente”, ha señalado.
El presidente también ha vuelto a posicionarse a favor del reconocimiento del Estado palestino y a la coexistencia pacífica con Israel, después de 22 meses de conflicto, que ha causado la muerte de más de 63.000 gazatíes, de acuerdo con el Ministerio de Sanidad, controlado por Hamás. “Aplicar la solución de los dos Estados es el único camino para la paz”, ha subrayado el mandatario español.
Por su parte, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, ha explicado que en la reunión informal de ministros de Exteriores de la UE celebrada este sábado en Copenhague, se discutió la decisión de Washington de denegar visados a las autoridades palestinas para que participen en la Asamblea General de la ONU. Una cuestión en la que no hay fisuras entre los Veintisiete. “En vista de los acuerdos existentes entre Naciones Unidas y el Estado anfitrión, todos urgimos a que se reconsidere esta decisión, teniendo en cuenta el derecho internacional y la forma en que se ha construido el sistema de Naciones Unidas”, ha explicado Kallas al término del encuentro.
Francia también se ha sumado a la condena por la revocación de los visados a la delegación palestina. “La sede de las Naciones Unidas es un lugar neutral. Es un santuario al servicio de la paz. Una Asamblea General de las Naciones Unidas no puede sufrir ninguna restricción de acceso”, ha afirmado Jean-Noël Barrot, ministro de Exteriores francés.
Francia, Australia y Canadá, entre otros países, anunciaron hace unas semanas que tienen previsto formalizar su reconocimiento al Estado palestino en el marco de la próxima Asamblea de Naciones Unidas, lo que ha aumentado las expectativas políticas en torno al encuentro diplomático y provocado protestas del Gobierno de Benjamín Netanyahu.
El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, ha presentado este mismo sábado en la citada reunión informal con sus homólogos europeos un plan para que la UE limite al máximo el diálogo con Israel, y frene el comercio por la masacre de Gaza. Francia, Suecia y Países Bajos también se han pronunciado a favor de elevar la presión sobre el Gobierno de Netanyahu, que sigue adelante con una operación militar para tomar el control de Ciudad de Gaza, la capital del enclave y donde viven casi un millón de habitantes.