
Durante unas horas, el domingo, el metro de Londres se convirtió en un lugar de absurdo tranquilo más que de prisas y normas, mientras la ciudad acogía la edición de 2026 de la ‘No Trousers Tube Ride’. En el centro de la ciudad, más de 100 personas subieron al metro con abrigos, bufandas y zapatos, pero sin pantalones. La mayoría viajaba en ropa interior o pantalones cortos y pasaba desapercibida a primera vista, hasta que la broma quedaba clara.
El encuentro comenzó cerca de Chinatown a primeras horas de la tarde, con pequeños grupos que iban de una línea a otra del metro y arrancaban sonrisas, fotos y miradas de desconcierto a los viajeros.
Los participantes explicaron que la idea era sencilla. Hacer algo distinto, romper la rutina invernal y compartir una risa con desconocidos.
El evento no tiene fines políticos ni organizadores sobre el terreno. Sigue una tradición nacida en Nueva York hace más de 20 años y que desde entonces se ha extendido a otras ciudades.
