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Cientos de flores silvestres han florecido este invierno, ya que los extremos climáticos provocan un drástico “cambio” en su ciclo natural. Aunque las margaritas o los dientes de león pueden dar un toque de color al gris enero, no suelen florecer hasta la primavera, cuando las temperaturas han subido y las heladas se han disipado.
Sin embargo, con las emisiones que atrapan el calor y calientan el planeta y elevan la temperatura global a 1,4 ºC por encima de los niveles preindustriales, el mundo natural se ve alterado. Tras el clima extremo de 2025, la Oficina Meteorológica del Reino Unido advirtió de que la flora del país se ha convertido en una “señal visible” de la crisis climática.
Cómo afecta el cambio climático a las plantas
Coordinada por la Sociedad Botánica de Gran Bretaña e Irlanda (BSBI), la Caza de Plantas de Año Nuevo lleva una década recopilando datos sobre la flora del Reino Unido. En el estudio de este año se han registrado 310 especies de plantas autóctonas en flor, lo que supera con creces las 10 especies que suelen florecer en enero.
En la lista aparecen flores silvestres comunes como margaritas, dientes de león y tojos, además de especies no autóctonas como la flor de México y la ortiga roja. Los resultados sugieren que por cada 1 °C más de temperatura media durante noviembre y diciembre, se observan 2,5 especies más de plantas con flor durante el periodo de Año Nuevo.
Una “señal visible” de los extremos climáticos
“Esta es una prueba más de que el cambio climático está afectando indiscriminadamente a nuestra vida silvestre”, afirma Kevin Walker, del BSBI. “Es una señal visible que todo el mundo puede ver en sus propios jardines y comunidades”.
La Dra. Debbie Hemming, una destacada científica del clima que investiga los efectos del cambio climático en el mundo natural, advierte de que los hallazgos subrayan cómo el aumento de los extremos climáticos está “alterando los ciclos naturales” de plantas y fauna. “Es una prueba tangible de que el cambio climático está influyendo directamente en el mundo que nos rodea”, añade.
Según los datos del Servicio de Cambio Climático Copérnico de la UE, es prácticamente seguro que 2025 sea el segundo o tercer año más cálido jamás registrado. Los resultados, que aún se están analizando, sugieren que el año empatará con 2023, pero no será tan cálido como 2024, que sigue siendo el año más cálido registrado.
Fracaso de la floración en Europa
El estudio de la Met Office sólo analizaba la flora en el Reino Unido. Sin embargo, un estudio publicado el mes pasado en Agricultural and Forest Meteorology advierte de que el cambio climático también podría estar afectando a los patrones de floración en la región mediterránea y Europa Central.
Según el estudio, mientras que el calentamiento suele adelantar la floración primaveral, un frío invernal insuficiente puede retrasar o incluso impedir la floración. Durante el próximo siglo, los investigadores predicen que los manzanos, almendros y pistacheros del sur de España, Marruecos y Túnez podrían sufrir un retraso de la floración, que suele ir unido a un mayor riesgo de pérdida de floración. El estudio también predice floraciones tempranas de manzanos, perales, ciruelos y cerezos dulces en Europa Central.
